Caminata bajo la luna
“Sin dinero… la pasaré maaal” camina lenta la canción que hace un momento dejó atrás… Como si se tratara de una sonata para sordos borrachos en sí bemol; sus labios bailan pero la voz lleva muerta. Ahora piensa que sería peor si tuviera que caminar descalzo hasta la casa y además, con los bolsillos rotos.
Sus pasos de caracol roe el viento. Intentó vender sus huellas y el olvido, con monedas de cuero, lo engañó. Ha bebido la hiel de los cristales rotos que reposan sobre el asfalto, los zapatos le robaron. Ha oído, también, el llanto de la cucaracha que grita, patas arriba, antes de ser aplastada por su pie.
Pero hoy es diferente. No siente el acecho del ladrón. Sus bolsillos sin remendar no hablan sin parar. Detiene su canto sordo e intenta silbar. La realidad lo persigue, su habitación a diez mil pasos de distancia lo espera, sin embargo, sus pies comienzan a pesar cada vez más, cuando ve el horizonte serpentear como un ciempiés en el ombligo de la noche.
viernes, 5 de marzo de 2010
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